La sequía en Centroamérica, vinculada al fenómeno El Niño, ha obligado al Canal de Panamá a reducir el tránsito de buques de 36 a 32 diarios. Esta medida, combinada con el cierre del estrecho de Ormuz y amenazas de los hutíes en el Mar Rojo, ha encarecido los fletes un 140% desde febrero. El Canal de Panamá, que maneja el 3% del tráfico marítimo mundial, enfrenta su segundo impacto climático en dos años, tras la grave sequía de 2023 que redujo el tránsito a 22 buques diarios en noviembre.
Los costos de transporte de petróleo han superado los 148.000 dólares diarios, un 150% más que en 2025. Un superpetrolero vacío pagó 4,6 millones de dólares para atravesar el Canal de Panamá, mientras que los fletes de contenedores subieron un 140% en comparación con los niveles previos a la guerra de Irán. La UNCTAD reporta que el Canal de Suez opera un 70% por debajo de los niveles de 2023, afectado por conflictos en el Mar Rojo.
China ha lanzado una nueva ruta marítima por el Ártico, conectando Asia y Europa en 20 días, como alternativa al Canal de Suez. Esta vía, controlada por Rusia, representa una estrategia ante la inestabilidad en el Mar Rojo y el estrecho de Ormuz. Expertos como Alicia García Herrero destacan que esta ruta gana relevancia ante los riesgos crecientes en rutas tradicionales.
